
Más de 250 expertos de todo el mundo (más de 20 países representados) participaron en las diferentes actividades de este congreso especialmente dedicado a la sostenibilidad de la viticultura frente a los diferentes escenarios de cambio climático.
En la inauguración de este foro patrocinado por la OIV, la vicepresidenta de la Organización, Claudia Quini, realizó una presentación de la vitivinicultura argentina en nombre del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).

El director general de la OIV, Jean-Marie Aurand, por su parte, trazó un panorama del sector vitivinícola a escala mundial, habló de las principales tendencias y de los grandes desafíos, y destacó el papel que desempeña la OIV en este contexto.

El GiESCO es una asociación que reúne a expertos en sistemas vitivinícolas. Los trabajos de este grupo de expertos, originalmente centrados en los sistemas de conducción del viñedo y en la ecofisiología, hoy se han ampliado para abarcar los principales temas de la viticultura fundamental y aplicada.

Hace un mes, en la sede de la OIV y rodeado por dos generaciones de sus exalumnos, estaba celebrando el trigésimo aniversario del Máster de la OIV en Wine Management que él mismo había impulsado.

Graduado de la Facultad de Derecho y del Centro de Estudios y de Perfeccionamiento para la Inspección de la Represión de Fraudes, el señor Tinlot comenzó su carrera como jefe de la sección Litigios de la Brigada Nacional de Control de Vinos y Bebidas Espirituosas (1964-1970), después como jefe de la Oficina de Vinos y Bebidas del Ministerio de Agricultura (1970-1981).
En su calidad de inspector general de represión de fraudes, fue nombrado por Francia comisario general para organizar las asambleas generales de la OIV de 1975 y de 1982 que se celebraron en París, donde fue relator de los temas relacionados con las denominaciones de origen y la calidad de los vinos. De 1982 a 1985, presidió el Grupo de expertos "Reglamentación y Control de la Calidad" de la OIV.
Su pericia en asuntos jurídicos y su conocimiento del sector vitivinícola lo llevaron a presidir el Grupo "Vino" (1979) y el Grupo "Bebidas Espirituosas" (1984) en el Consejo de Ministros de la Unión Europea, a participar de la Revisión del Convenio de París de la OMPI, a desempeñarse como vicepresidente del Grupo "Vino" de la FAO (1983) y como jefe de la delegación francesa en la Comisión del Codex Alimentarius.
Se convirtió en adjunto del director de Consumo y Represión de Fraudes, y, en 1985, fue elegido director general de la OIV, puesto que ocupó hasta 1996 y desde el cual impulsó el desarrollo de las actividades de la OIV, que, en ese periodo, pasó de 33 a 46 Estados miembros.

Apasionado de la historia y del derecho vitivinícola, y orgulloso de su origen borgoñés, creó el primer curso de Derecho del Vino en 1971 y disfrutó de compartir su pasión con los estudiantes de Enología, de Economía, de Agronomía y de Derecho de numerosas universidades francesas. De este modo, concibió la iniciativa de crear la Asociación Internacional de Juristas del Derecho de la Vid y el Vino (AIDV) en 1987 y la Asociación Universitaria Internacional del Vino (AUIV), que tomó a su cargo el máster de la OIV en Wine Management.
Durante 20 años, continuó brindando sus conocimientos en la AIDV, en la Academia Amorim que presidía y en la cátedra de la Unesco "Cultura y Tradición del Vino" de la Universidad de Borgoña.
Con sus grandes dotes diplomáticas, nos dejó el recuerdo de un director de la OIV apasionado y creativo, al servicio del mundo de la viña y el vino que tan bien conocía.
La OIV honra su memoria y hace llegar a su familia su más sentido pésame.

Este se llevará a cabo en Punta del Este del 19 al 23 de noviembre de 2018 en torno al tema general: “Proyectando el futuro: desafíos de la producción y el mercado”.
El ministro de Agricultura de Uruguay, el Sr. Tabaré Aguerre, ha confirmado el total compromiso de su país para el éxito del acontecimiento.
Jean-Marie Aurand, tras haber recorrido las instalaciones donde se celebrará el Congreso, también felicitó al funcionario por la movilización de los diferentes actores más de un año antes del evento y, en particular, por la importante implicación del INAVI (Instituto Nacional de Vitivinicultura).


Este evento reunió a más de 250 participantes, entre ellos, las principales empresas vitivinícolas ucranianas. Los debates versaron sobre la situación del sector vitivinícola y sus perspectivas en torno a los principales retos: desarrollo del viñedo, modernización de las empresas, normalización y evolución del marco legislativo en coherencia con las normas internacionales.
El director general de la OIV, tras haber elogiado la calidad de los debates de este foro, realizó una presentación de la Organización y de sus misiones, y destacó las principales evoluciones del sector vitivinícola a escala mundial, como también los grandes retos de cara al futuro. Particularmente, hizo hincapié en la importancia de la normalización de los productos, según las normas internacionales, para garantizar su calidad y responder a las expectativas de los consumidores tanto en el mercado interior como para la exportación.

El foro se prolongó con el Festival de Vinos Ucranianos, durante el cual se presentaron los vinos y aguardientes de las principales empresas del sector.
Con una superficie vitícola de 45 000 ha, Ucrania produce aproximadamente un millón de hectolitros de vinos y aguardientes. Cuenta con alrededor de 150 empresas del sector.
Durante su viaje, Jean-Marie Aurand también participó en un encuentro con el primer viceministro Stepan Kubiv, con el objeto de examinar las perspectivas de regreso de Ucrania a la OIV.



La “Iniciativa 4 por mil” apunta a promover la gestión sostenible de los suelos para actuar en pro de la seguridad alimentaria y el clima. El evento atrae a una gran cantidad de personalidades de todos los sectores: representantes gubernamentales, organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales e institutos de investigación. Durante la sesión inaugural, Monika Christmann realizó una presentación de la OIV y expuso su implicación en los asuntos relacionados con la protección del medio ambiente y la sostenibilidad.

Los suelos son un lugar de almacenamiento de carbono considerable, pero a menudo ignorado. Un aumento del 0,4 % por año de carbono almacenado en los suelos, gracias a prácticas de cultivo adaptadas, podría absorber hasta un 80 % de las emisiones totales de gases de efecto invernadero.
El objetivo de la “Iniciativa 4 por mil” es alentar las prácticas destinadas a favorecer la captura de carbono en los suelos.
La iniciativa, lanzada por el Gobierno francés durante la COP21 en 2015 ha conocido una neta expansión desde entonces. 21 países y 11 organizaciones intergubernamentales, entre ellas la OIV, son hoy miembros del consorcio, mientras que 19 países y más de una centena de organizaciones no gubernamentales e institutos de investigación participan de la iniciativa como miembros del foro.