
En respuesta a la invitación de los profesores Vasco Boatto –rector de la Universidad de Padua y director del Centro Universitario de Conegliano– y Eugenio Pomarici –profesor de la Universidad de Nápoles y presidente de la Comisión "Economía y Derecho" de la OIV–, el director general de la Organización visitó el Centro Interdepartamental de Investigación en Viticultura y Enología de Conegliano (Italia) los días 9 y 10 de diciembre de 2014.
En esta oportunidad, Jean-Marie Aurand realizó una presentación de la OIV y de los principales retos que enfrentará el sector vitivinícola en los años venideros, ante una asamblea que aglutinaba a docentes investigadores, estudiantes y profesionales del sector.
El Centro Interdepartamental de Investigación de Conegliano fue fundado en 1876 y es el más antiguo de Italia. Ofrece una formación profesional y académica en los ámbitos de la Viticultura y de la Enología, además de una actividad de investigación en estos diferentes campos.
El viaje se vio prolongado por los debates con los dirigentes del "Consorzio" de tutela del Prosecco y las visitas a empresas del sector, que generaron diferentes intercambios sobre la situación del mercado del vino y sus evoluciones.


y estuvo coordinado y organizado por VIMAC (Fundación Viña, Medio Ambiente y Consumidores) con la colaboración de la Asociación Vinícola Catalana; el Instituto del Cava; el Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Natural de la Generalitat de Catalunya; el INCAVI (Instituto Catalán de la Viña y el Vino)y diversos patrocinadores y asociaciones patronales.
En representación de la OIV, el jefe de la unidad de Viticultura (Mario de la Fuente) presentó las acciones que lleva a cabo sobre la sostenibilidad vitivinícola dentro de sus diferentes comisiones y grupos de trabajo de expertos, fundamentalmente basados en 5 ejes: cambio climático, huella hídrica, reducción de pesticidas en viticultura y estandarización de LMRs, recomendaciones sobre el intercambio de material vegetal y definición de principios generales para una viticultura sostenible, basándose en aspectos medioambientales, sociales y económicos.

Las ponencias técnicas recalcaron algunos temas tan relevantes en sostenibilidad como la reducción del uso del cobre, aplicaciones de silicio en plantas y búsqueda de alternativas a los productos fitosanitarios en viñedo, empleo de materiales sostenibles y reciclables en el sector vitivinícola, métodos de cálculo e indicadores de sostenibilidad (ECOPROWINE Project) o la utilización de maquinaria agrícola basada en combustibles alternativos, como el biodiesel, biomasa o el hidrógeno. Asimismo, por parte de las administraciones se recordó el compromiso adquirido de reducción de gases de efecto invernadero para 2020 (Oficina del cambio climático de España; OECC) y se presentaron los avances de la nueva normativa UE sobre producción orgánica.
En un debate abierto, expertos en viticultura, medio ambiente y ecología participaron en este importante foro, donde se destacó que la sostenibilidad del viñedo se basa en la gestión razonable de la producción, el medio ambiente, el rendimiento económico y los aspectos sociales que atañen a los consumidores y al sector.

Dentro del importante reto de obtener un nuevo sistema productivo sostenible, es necesaria una implicación de todo el sector vitivinícola (productores, empresas, administraciones, etc.). En este sentido, el marco legal y las recomendaciones presentes y futuras deberán ser concretos, flexibles y globales para dar respuestas razonables al sector vitivinícola.
En definitiva, EcoSostenibleWine dejó patente que el sector vitivinícola puede asumir este reto y satisfacer así las necesidades del consumidor, el cual cada vez se muestra más preocupado por la sostenibilidad y todo lo que ello implica, demandando productos acordes a estos principios.

La vicepresidenta de la OIV, la Sra. Monika Christmann, destacó la importancia de todos los Estados miembros de la Organización, y especialmente los que son consumidores, al entregar el Mérito de la OIV al Sr. Dirk de Maeseneer (Bélgica), quien durante 15 años ha participado activamente en los trabajos de la OIV y, sobre todo, durante todo el período de refundación de la Organización.
El Sr. Alejandro Marianetti (Argentina) recibió el Mérito de manos del director general de la OIV, el Sr. Jean-Marie Aurand, quien elogió la carrera del ingeniero agrónomo al servicio de su país dentro del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y en el seno de la OIV; y también, como representante del conjunto de colaboradores del Instituto, por su participación en la organización y el éxito del Congreso Mundial de la Viña y el Vino.
El Sr. Yves Bénard, vicepresidente de la OIV, distinguió a su colega enólogo de Marruecos, el Dr. Ahmet Kamal, quien participa desde hace 34 años en las actividades de la OIV y ha sido consejero en la sociedad estatal de desarrollo agrícola, como así también director de la sociedad estatal Sincomar que gestiona la producción, el envasado y la distribución del 80 % de los vinos en Marruecos.
Finalmente, con mucha emoción, la presidenta de la OIV rindió un homenaje póstumo a su compatriota argentino, el Sr. Raúl Horacio Guiñazú, expresidente de la INV, por su labor de alcance nacional e internacional en el sector del vino y su papel determinante para la participación activa de Argentina en el seno de la OIV.


S.E. el Sr. Regazzoni expresó su satisfacción por esta participación, que es testimonio de la renovación de la viticultura suiza, cuyos éxitos a nivel internacional permiten valorizar unos viñedos que conforman paisajes únicos, algunos de los cuales han sido reconocidos como Patrimonio de la Unesco, como las terrazas de Lavaux.
Con la confirmación del apoyo de su país a los trabajos de la OIV, el embajador de Suiza también recordó que esta Confederación es sede de una fiesta de los vinateros única en el mundo, que celebra en Vevey, cada 25 años, el trabajo de la viña y el vino. El Sr. Aurand indicó que esta fiesta también había acogido al Congreso de la OIV en 1955 y 1977 y expresó sus deseos de que esto pudiera repetirse en 2019, en ocasión de su próxima edición.


Durante un encuentro con el director general de la OIV, recordó la larga tradición vitícola de Bosnia y Herzegovina, país que posee algunas variedades autóctonas (como zilavka y blatina) que forman parte del patrimonio mundial vitícola.
Jean-Marie Aurand señaló la importancia que tiene para todo Estado miembro de la OIV una activa participación en los trabajos científicos y técnicos de la misma y recordó que la Organización había reconocido las especificidades vitícolas de Bosnia y Herzegovina cuando, en 2012, entregó el Premio de la OIV al libro Hercegovina Zemlja Vina - Hercegovina Wine Country, de Branimir Martinac.
