
Organizado por el Ministerio de Agricultura de la República del Líbano en torno al tema “Nuevas estrategias y tecnologías para la industria libanesa del vino”, este acontecimiento reunió en la Universidad del Espíritu Santo de Kaslik (USEK) a las principales empresas del sector agrupadas en la Unión Vinícola de Líbano, además de convocar a muchos expertos del sector.
Los disertantes –procedentes de diferentes países, como Francia e Italia, entre otros– aportaron un abordaje de los últimos avances no solo en los ámbitos técnicos y científicos, sino también económicos.
El director general de la OIV y su adjunto participaron en esta jornada. En dicha oportunidad, Jean-Marie Aurand resaltó que desde la adhesión de Líbano a la OIV en 1995, las relaciones han sido siempre cercanas y fructíferas.

Desde hace dos décadas, la vitivinicultura libanesa experimenta un notable auge
Desde 1997, por recomendación de la OIV, se creó la Unión Vinícola de Líbano. En el año 2000, Líbano aprueba una ley propia del vino, y sobre su base se crea en 2013 el Instituto Nacional de la Viña y el Vino. Desde hace seis años, y bajo el impulso dinámico del director general Louis Lahoud, las relaciones entre la OIV y Líbano se han estrechado aún más.
También ha cosechado el éxito de las jornadas de los vinos de Líbano que se desarrollaron en 2010 y 2013 en París; en 2014 en Berlín; y en 2016 y 2017 en Estados Unidos. Este año, el acontecimiento se replicó en Suiza, por iniciativa del Ministerio de Agricultura, y reunió a un gran público de especialistas que tuvieron la oportunidad de descubrir a lo largo de una jornada la diversidad y la calidad de las producciones libanesas. Además, acogieron con satisfacción la participación del director general de Agricultura, el Sr. Louis Lahoud, y el apoyo del ministro Gebran Bassil, máxima autoridad diplomática de Líbano.
Durante esta visita, el director general de la OIV fue recibido por el presidente de la República, el exgeneral Michel Aoun, y por el primer ministro, el Sr. Saad Hariri, quienes aseguraron el apoyo de su país a las actividades de la Organización.

Jean-Marie Aurand con:
1. El presidente de la República, el exgeneral Michel Aoun,
2. El primer ministro, el Sr. Saad Hariri.
También se llevaron a cabo diferentes reuniones de alto nivel con los ministros de Economía, el Sr. Raed Khoury (1); de Justicia, el Sr. Salim Jreissati (2); de la Información, el Sr. Melhem Riachi (3) y el de Turismo, el Sr. Avedis Guidanian (4), que mostraron así la importancia que posee el sector vitivinícola en este país.


Desde hace dos décadas, la vitivinicultura libanesa experimenta un notable auge: actualmente cuenta con casi 50 empresas dedicadas a esta actividad, frente a las solo ocho que había hace 20 años.
Líbano produce aproximadamente 80 000 hL de vino por año y exporta la mitad de su producción. También valoriza variedades autóctonas, como la Obeidy o la Merweh, con el fin de reencontrar las raíces de esta viticultura milenaria.

Esta visita ha tenido lugar con motivo de la 7.a Exposición Internacional Vitivinícola de las Laderas Orientales de las Montañas Helan, del 12 al 15 de septiembre de 2018.

Regina Vanderlinde participó en la inauguración del evento, cuyo tema fue la apreciación del gusto de la marca, con la presencia de las autoridades locales y del Sr. Cao Kailong, director del Ningxia Grape Industry Development Bureau.

En este marco, también se organizó una exposición de vinos de diferentes regiones de China: el “Belt and Road” en el Yinchuan Exhibition Center. Además, este viaje también representó la oportunidad para la presidenta de conocer numerosas bodegas vitivinícolas de la región.
Durante su visita a China, Regina Vanderlinde pudo reunirse con el Sr. Hao Linhai, ex subsecretario del Gobierno Popular de Ningxia y expresidente de la Asociación de Viticultores de Ningxia. Este último recibió el Mérito de la OIV en el 40.o Congreso Mundial de la Viña y el Vino en mayo de 2017, en Sofía (Bulgaria).

La viticultura en la región de Ningxia está experimentando un crecimiento sostenido, fundamentalmente gracias al impulso de las autoridades locales. La producción de vino se ha volcado hacia la calidad y la diversidad, a través de más de 180 bodegas vitivinícolas.
Este dinamismo es un reflejo de la vitivinicultura china en su conjunto, que registra un gran desarrollo tanto en lo relativo a la producción de uvas de mesa (primer país productor) como a la producción y al consumo de vino (octavo productor y quinto consumidor mundial).

Dicho país, que presenta una tradición vitícola milenaria, desea dinamizar su sector vitivinícola, especialmente en el marco del eje estratégico agrícola que propuso el presidente de la República, el Sr. Nursultán Nazarbáyev, que pretende dotar a Kazajistán de un papel principal en el ámbito de la producción ecológica mundial.
Como indicó Jean-Marie Aurand “tras la adhesión de Azerbaiyán, Armenia y Uzbekistán, la adhesión de Kazajistán completaría la incorporación de Asia central en la lista de países vitícolas de la OIV, lo que demuestra la renovación de las zonas tradicionales de producción de uvas y vinos y el surgimiento de mercados demandantes de productos de calidad y que se ajusten a las normas internacionales”.


La 36.a Conferencia Internacional de la AIDV aborda los retos del cambio climático
En torno a esta temática, la 36.a Conferencia Internacional de la Asociación Internacional de Juristas del Derecho de la Vid y el Vino (AIDV) permitió reunir en Napa (EE. UU.) a unos 150 juristas de todo el mundo, para comprender mejor sus consecuencias en el ámbito jurídico.
Del 1 al 3 de octubre de 2018, la AIDV celebró su Conferencia Internacional en Napa, que trató fundamentalmente sobre la evolución del derecho vitivinícola frente a los retos del cambio climático. Durante la apertura de las dos sesiones dedicadas a estas cuestiones, el director general de la OIV tuvo la oportunidad de recordar cómo este reto se ha convertido en una prioridad absoluta entre los ejes estratégicos desarrollados por la OIV, para abordar los objetivos medioambientales, sociales y económicos de la industria desde un enfoque holístico destinado a asegurar la sostenibilidad del sector vitivinícola.
En torno a este tema elegido por los organizadores californianos de la Conferencia, las ponencias y los intercambios demostraron una notable riqueza, principalmente gracias a la participación de académicos de Stanford y Berkeley, pero también gracias a la de profesionales que han permitido una mejor comprensión de la puesta en marcha de iniciativas de responsabilidad social y medioambiental de las empresas del sector, como las promovidas por el sector del Champagne en Francia o por E. & J. Gallo en California.

La civilización del vino y su consumo responsable, por Ernest Gallo
En el marco de este viaje, Jean-Marie Aurand estuvo en Modesto (EE. UU.), donde visitó las imponentes instalaciones de Gallo y tuvo un encuentro con Ernest Gallo. Fue la oportunidad para recordar el 25.º aniversario de la declaración realizada por su abuelo Ernest Gallo [EN] durante la Asamblea de la OIV en San Francisco, en 1993, destinada a promover la civilización del vino y su consumo responsable, y la cual había permitido la creación de la Comisión “Vino y Salud” dentro de la OIV, gracias al apoyo de Estados Unidos.

La aplicación de las normas analíticas elaboradas por la OIV
El director general de la OIV también pudo constatar la importancia y la aplicación de las normas analíticas elaboradas por la OIV durante la visita al laboratorio ETS. Su fundador, Gordon Burns, ha presentado la unidad de análisis microbiológico que permite detectar desde las primeras etapas los riesgos de contaminación con bacterias, levaduras o esporas indeseables.
Encuentro con estudiantes del sector
Este viaje también propició la ocasión de presentar en la CAL POLY, la universidad estatal politécnica de California, las grandes tendencias económicas del sector y sus retos. Durante estos intercambios con los estudiantes y el responsable del departamento de la vid y el vino, el Dr. Benoît Lecat, Jean-Marie Aurand disertó prolongadamente sobre el entorno social y empresarial que influye sobre el sector vitivinícola y sobre la necesidad de garantizar una formación adecuada para quienes serán los responsables de este sector en los años venideros.


Lanzado en 2008, el programa Wine in Moderation ha constituido una etapa primordial para el sector vitivinícola. Por primera vez, todos los actores pertinentes del sector vitivinícola europeo se reunieron para elaborar un programa completo destinado a promover un consumo de vino responsable y moderado.
La misión de WIM consiste en ofrecer un marco de referencia común que reúne al conjunto de actores de la cadena de valor internacional del vino y que fomenta su contribución a la lucha contra los riesgos relacionados con el consumo excesivo de alcohol.
Tras diez años de existencia, los responsables de WIM aprovecharon la ocasión de estas jornadas para efectuar un balance de las acciones realizadas y, sobre todo, reflexionar acerca de las estrategias que Wine in Moderation podría emprender en el futuro. Más de 50 participantes del mundo profesional, científicos y representantes del sector vitivinícola han participado en estas jornadas que marcaron el comienzo de una reflexión y de un trabajo estratégico y prospectivo más profundo.
El director de la OIV, Jean-Marie Aurand, quien estuvo acompañado por la vicepresidenta, Monika Christmann, y por el coordinador científico de la Organización, Jean-Claude Ruf, subrayó la importancia del papel y la contribución del programa Wine in Moderation-Art de Vivre en la promoción de la responsabilidad social del sector vitivinícola y manifestó su satisfacción por las aportaciones de WIM en el marco de su participación en calidad de observador de la OIV desde el año 2015.
