
Posturas muy diferenciadas
No es ningún secreto que las normas de etiquetado de las bebidas alcohólicas nacionales difieren en gran medida de las del Codex. En el debate de la última sesión, celebrada en Ottawa, surgió rápidamente la cuestión de la inclusión en la etiqueta del grado alcohólico, el valor energético y los datos nutricionales; esta cuestión suscitó posturas muy diferenciadas entre países.
Algunas delegaciones creen que los textos existentes del Codex abordan considerablemente la cuestión de las bebidas alcohólicas y que, vistos los diferentes tipos de bebidas alcohólicas y de valores sociales relativos al consumo de estos productos, es preferible tratarlas a nivel nacional más que a nivel del Codex.
No obstante, otros países señalaron que podría ser necesario aportar recomendaciones adicionales específicas para el etiquetado de las bebidas alcohólicas y que, dado que las bebidas alcohólicas no son alimentos normales, convendría informar a los consumidores de los riesgos para la salud derivados del consumo de alcohol a través de datos fiables en la etiqueta.
La OIV pone de relieve su experiencia
La OIV, a quien representó su coordinador científico, Jean-Claude Ruf, quiso informar al Comité de la complejidad del etiquetado de las bebidas alcohólicas.
La OIV precisó que, si el Codex quisiera iniciar nuevos trabajos, debería definir el grado alcohólico mínimo de las bebidas alcohólicas y aclarar a qué productos sería aplicable la norma, de modo que pudieran tenerse en cuenta las características especiales de ciertos productos.
Recordemos que la OIV ha elaborado trabajos de revisión de su norma para el etiquetado de los vinos y las bebidas alcohólicas a base de vino y que resultaría útil que el Codex tuviera en cuenta los trabajos de la OIV al respecto, pues es la única organización intergubernamental que coopera con el Codex en esta cuestión.
Los grupos de trabajo formados por el Codex presentarán pronto un informe.


Para la edición de este año, el auditorio de Mucem (Museo de las Civilizaciones de Europa y el Mediterráneo) acogió 37 proyecciones oficiales, seleccionadas entre 144 películas de 17 países diferentes.
Los filmes seleccionados presentaron una amplia variedad de temas, invitando al público a una reflexión sobre cómo el modelo económico y social actual debería encaminarse hacia un estilo de vida sostenible, que respete el medio ambiente.
En muchos documentales, ocupó un lugar central la búsqueda de las alternativas a los productos fitosanitarios y a los pesticidas en la viticultura y la aplicación de una metodología biodinámica de producción.
Algunas realizaciones se centraron en la forma en que las nuevas generaciones ven el vino y en el empoderamiento de las mujeres en la vitivinicultura. Otros temas que estuvieron presentes en las proyecciones incluyeron el terroir, la sostenibilidad y los métodos ancestrales de vinificación.

El Grand Prix de esta edición 2019 de Œnovidéo fue otorgado a la película catalana “40 Hectàrees, la Terra i el Pagès” (40 hectáreas, la tierra y el agricultor). Este filme narra la historia de diez agricultores de la región vitivinícola del Penedès (Cataluña) que hablan sobre su trabajo cotidiano, sus dificultades al enfrentarse con los grandes productores de Cava y su relación con la tierra. Consulte la lista de ganadores (enlace en francés).
El vino, la vid y lo sagrado, en imágenes
Bajo el tema “Le vin, la vigne et le sacré : mystère d’une culture, divin nectar” (El vino, la vid y lo sagrado; misterio de una cultura, néctar divino), la exposición fotográfica Terroir d'Images que acompaña el festival desde hace ya 14 años, se presentó en el centro cultural Vieille Charité.
La selección oficial estuvo compuesta por 80 fotografías, elegidas entre 1500 trabajos de fotógrafos aficionados y profesionales, procedentes de 15 países en competición.
El ganador del Grand Prix se revelará durante la ceremonia de entrega de premios oficial de Œnovidéo, que se celebrará el lunes 14 de octubre de 2019 en el Palais du Luxembourg (París).


Programa de becas de investigación de la OIV basado en áreas de programas prioritarios – 2019
Toda la información aquí.


Con motivo de este encuentro, Pau Roca recordó las misiones fundamentales de la OIV y sus especificidades en un sector globalizado, caracterizado por un marco legislativo internacional que se inspira o se basa en las recomendaciones y la experiencia de la Organización.
El ministro destacó la importancia de mantener en el seno de la OIV el equilibrio entre las diferentes sensibilidades que pueden expresarse. Didier Guillaume también manifestó el interés de Francia, en su calidad de país anfitrión de la Organización, de recordar el centenario de la OIV en 2024, que podría celebrarse con una Conferencia ministerial en torno a los grandes retos del sector vitícola mundial.
A su vez, Pau Roca explicó los ejes estratégicos puestos en marcha por la OIV en materia de sostenibilidad, que responden a las expectativas expresadas por el ministro en términos de desarrollo de la transición agroecológica en la cual la viticultura debe desempeñar un papel promotor.

© Cheick Saidou / agriculture.gouv.fr.

El balance trata sobre la superficie plantada de viñedos, la producción de uva, la producción y el consumo de vino, los volúmenes de exportación e importación de vino.
EN 2018 :
- La superficie vitícola mundial se sitúa en 7,4 Mill. ha.
- La producción mundial de uva alcanzó los 78 Mill. t.
- La producción mundial de uva de mesa es de 27,3 Mill. t.
- La producción de pasas es de 1,3 Mill. t.
- La producción mundial de vino (excluidos zumos y mostos)
- El consumo mundial de vino se calcula en 246 Mill. hL.
- Los intercambios mundiales de vino alcanzan los 108 Mill. hL
Presentación PPT [EN]
Balance 2019 [EN]

Sobre el 42º Congreso Mundial de la Viña y el Vino [EN]