

Realizado bajo el patrocinio de la OIV, este concurso reunió aproximadamente 500 muestras de vinos y bebidas espirituosas procedentes de alrededor de 15 países.
Durante su estancia en el país, Jean-Marie Aurand mantuvo una entrevista con el ministro de Agricultura e Industria Alimentaria moldavo, Eduard Grama.

Este funcionario manifestó su deseo de reforzar los vínculos de su país con la OIV, en un momento en que Moldavia ha emprendido un importante programa de modernización del sector vitivinícola. El ministro detalló las inversiones realizadas tanto en los equipos de vinificación como en los viñedos a fin de mejorar la calidad de los vinos y demostró su satisfacción por los buenos resultados obtenidos en la exportación, gracias a una política muy dinámica de promoción de los vinos moldavos llevada adelante por la Oficina de los Vinos y a una diversificación de los mercados.
Moldavia produce una media de 1,5 millones de hectolitros de vino por año, de los cuales un 80 % se destina a la exportación.
El director general también expresó su alegría por la buena colaboración entre la OIV y Moldavia, que se manifestó el año pasado mediante la elección del director de la Oficina del Vino de este país como presidente de un grupo de expertos y alentó a una presencia aun más activa del acervo de experiencia moldava dentro de los órganos científicos de la Organización.

El pasado jueves 16 de Febrero de 2017 tuvo lugar en la Jornada Técnica ENOMAQ 2017 dentro del recinto ferial de Zaragoza. Dicha jornada fue coordinada por La Semana Vitivinícola y tuvo como tema principal el vino y la sostenibilidad. La OIV estuvo bien presente y representada por su Vicepresidente Vicente Sotés y contó con la intervención del jefe de Unidad de Viticultura, Mario de la Fuente.

Durante el transcurso de esta jornada, presididas por el director de la Feria de Zaragoza (Rogelio Cuairán) y por el Director de la Semana Vitivinícola (Salvador Manjón), se ha contado con la participación de investigadores procedentes de diversos centros de investigación y/o universidades, así como la representación de la Federación Española del Vino a través de su Vicesecretaria General, Susana García. Asimismo, contó con la participación de técnicos, productores, bodegas y profesionales del sector vitivinícola, estudiantes, etc. reuniendo así a alrededor de 150 personas en dicho evento.
Las presentaciones se organizaron según tres bloques temáticos: Viticultura, Enología y Marketing del vino.
En total, siete ponencias que abordaron la gestión integrada y sostenible del viñedo, el uso de nuevas variedades resistentes a enfermedades fúngicas (con una exposición de caso práctico en bodega), claves y nuevas tecnologías para la sostenibilidad en la bodega, precio de vinos sostenibles y certificaciones de diferentes tipos de vinos.
Dichos debates han contribuido esencialmente a la transferencia tecnológica de estos avances para el sector vitivinícola y, especialmente, a la percepción del concepto de sostenibilidad y su posible aplicación práctica en la empresa vitivinícola.
La vitivinicultura sostenible es un eje prioritario para la OIV, como así atestigua la promoción de una viticultura sostenible dentro de uno de sus cinco ejes estratégicos para el plan estratégico 2015-2019. Entendiendo como sostenibilidad todo lo que implica, la OIV viene trabajando desde 1997 en diferentes resoluciones: en producción integrada (VITI 1/1999; CST 2004); en la preservación de la biodiversidad (VITI 01/2002); en producción orgánica (ECO 460/2012) y, por supuesto en producción sostenible con la resolución sobre el desarrollo de la vitivinicultura sostenible (CST 2004); la guía de la vitivinicultura sostenible (CST 2008) y la particularización para vitivinicultura sostenible de la uva de mesa y uvas pasas (VITI 422/2011).
Cuando se aborda la sostenibilidad en el sector del vino, es necesario recordar que se debe hacer desde cuatro pilares fundamentales: medioambiente, social (seguridad y sanidad alimentaria), cultural y económico. La OIV viene recientemente de adoptar en su Asamblea General en Bento Gonçalves, (Brasil, Noviembre 2016) los “Principios generales de la OIV para una vitivinicultura sostenible. Aspectos medioambientales, sociales, económicos y culturales”, en forma de resolución CST 518-2016, la cual nos permite distinguir los principios generales de la sostenibilidad de los métodos de producción que incorporan de forma total o parcial estos principios.
Las iniciativas sostenibles requieren de una planificación, vigilancia y valoración de conocimiento. Es un proceso en constante evolución que requiere por lo tanto, una mejora y evaluación continua.
Es por ello que la OIV dentro de su plan estratégico de trabajo, en 2015 decidió reestructurar sus grupos de trabajo creando el grupo multidisciplinar y horizontal sobre “desarrollo sostenible y cambio climático (ENVIRO)”.
Fruto de ello, diversas iniciativas ligadas a la sostenibilidad están en marcha dentro del trabajo de este grupo de expertos, como por ejemplo:
- RSE; responsabilidad social empresarial y la sostenibilidad (ISO 26000). Adaptación a la vitivinicultura (proyecto de resolución CST 13-530).
- Protocolos y recomendaciones sobre el cálculo de GEI.
- Recomendaciones para la gestión sostenible del agua (proyecto de resolución VITI-TECVIT 16-569) y sobre la metodología a aplicar en el cálculo de la huella hídrica.
- Buenas prácticas o uso razonable de pesticidas en viticultura (proyecto de resolución VITI-PROTEC 16-592).
- Biodiversidad funcional.
- Preservación de variedades y procesos de selección (proyecto de resolución VITI 14-564).
- Gestión de co-productos en viticultura.
- Resilencia y cambio climático: estrategias de adaptación del sector vitivinícola al cambio climático.

Todos estos temas fueron abordados en mayor o menor medida durante las jornadas y, aunque muchos interrogantes y retos quedan abiertos para el futuro. La OIV espera tener un papel principal y poder seguir trabajando juntos hacia una vitivinicultura más sostenible.

Presidido por la Prof. Rosa María Lamuela-Raventós y el Prof. Ramón Estruch de la Universidad de Barcelona, el evento cosechó un gran éxito, con más de 200 participantes entre los que se encontraban científicos, profesionales de la salud, periodistas y representantes de bodegas que asistieron a diferentes sesiones del Congreso. Estas se desarrollaron de manera muy dinámica y su contenido fue de la máxima calidad, lo que quedó en evidencia por la alta participación en el momento de las preguntas, como también por las numerosas peticiones de las actas del Congreso tras el evento.

Las numerosas comunicaciones técnicas presentadas por científicos reconocidos procedentes de Europa, Estados Unidos y Sudáfrica han resumido los diferentes efectos del consumo de vino sobre la salud. Si bien se sabe que el consumo moderado de vino aporta algunos efectos beneficiosos, todavía quedan muchos asuntos por resolver.
En esta ocasión, Jean-Claude Ruf, coordinador científico de la OIV, resaltó las cuestiones principales y el papel de la Organización en este contexto.
El próximo Congreso Wine and Health (con fecha probable para 2019) será organizado por el Prof. Andrew Waterhouse en California (Estados Unidos).
Para consultar:
Observaciones de clausura de la Prof. Rosa María Lamuela-Raventós


Durante este encuentro, el profesor se mostró satisfecho de acoger el 40.º Congreso de la Organización Internacional de la Viña y el Vino en Sofía del 29 de mayo al 2 de junio de 2017 y destacó la excelente colaboración que existe entre su país y la OIV.
Jean-Marie Aurand dio las gracias al ministro búlgaro por la organización del Congreso. Este evento que reunirá a varios centenares de expertos y responsables del sector vitivinícola a escala mundial tendrá lugar en un país donde la vitivinicultura, inseparable de su historia y cultura, experimenta una profunda renovación.
El director general también expresó su satisfacción por la magnífica colaboración entre los equipos implicados de ambas partes para que este Congreso sea un éxito.



El Comité, formado por representantes de la OIV y por personalidades científicas búlgaras, evaluó 289 propuestas en forma de comunicaciones orales, breves o pósteres.
Se seleccionaron unas ciento sesenta comunicaciones orales y breves para las tres sesiones del Congreso y algo más de ciento veinte comunicaciones se presentarán en forma de póster, representando a más de treinta países diferentes.

Por otro lado, el director general de la OIV, Jean-Marie Aurand, se reunió con el ministro de Agricultura búlgaro, Hristo Bozukov. Este encuentro permitió constatar que la organización del 40.º Congreso entraba en la fase operativa en buenas condiciones. El director general dio las gracias al ministro por la inversión y la eficacia de los equipos tanto del Ministerio de Agricultura y Alimentación como de la Agencia Ejecutiva de la Viña y el Vino (EAVW).
