
La evolución de las condiciones sanitarias genera nuevos signos de optimismo, lo que permite el regreso de las reuniones físicas, si bien bajo estrictas condiciones.
La visita oficial de Pau Roca, director general de la OIV, a Portugal la semana pasada es una prueba de esto, ya que representa el punto de partida de visitas futuras a distintos países, con el objetivo de fortalecer el importante contacto con sus 48 Estados miembros.
Portugal: miembro fundador de la OIV desde 1924
Durante los días que estuvo en Portugal, Pau Roca participó en numerosas actividades con diferentes representantes del sector. El 5 de mayo, acompañado por Bernardo Gouvêa, presidente del Instituto da Vinha e do Vinho (IVV), el director de la OIV fue recibido por Maria do Céu Antunes, ministra de Agricultura de Portugal. En esta reunión, se destacaron la fuerte cooperación y el dinamismo del país en relación con la OIV.

© Ministério da Agricultura de Portugal
Al día siguiente, la ACIBEV, Associação de Vinhos e Espirituosas de Portugal (Asociación de Vinos y Bebidas Espirituosas de Portugal) organizó una conferencia híbrida en la que el director general habló sobre la coyuntura del sector vitivinícola mundial en 2020. Posteriormente, se realizó una sesión de preguntas y respuestas con la participación de personalidades del sector del vino portugués. En el discurso de apertura de la conferencia, Jorge Monteiro, presidente de la ACIBEV, dio la bienvenida al director de la OIV y le agradeció por su presencia y su aportación al sector. En el cierre de la conferencia, Bernardo Gouvêa compartió sus consideraciones y expresó su profundo agradecimiento por el trabajo realizado por la OIV y su estrecha relación con Portugal.

Para cerrar el programa, el mismo día, Pau Roca tuvo la oportunidad de visitar el Centro Experimental para la Conservación de la Variabilidad de las Vides Autóctonas, gestionado por la Asociación Portuguesa para la Diversidad de la Vid (PORVID*) bajo un protocolo de colaboración firmado con el Ministerio de Agricultura de Portugal.
La investigación de Portugal, reflejada en las resoluciones de la OIV
Este centro, gestionado por PORVID, es una infraestructura pionera dedicada a la conservación integral de la diversidad de las variedades de vid (diversidad intravarietal) cuyo objetivo es añadir valor, adaptabilidad y sostenibilidad a la vitivinicultura. Diez años después de su fundación, ya hay más de 30 000 genotipos conservados, y el objetivo final es asegurar 50 000 genotipos de las 250 variedades nativas de Portugal.
Este banco genético viviente materializa la innovación a partir del conocimiento a través del suministro de selecciones policlonales tanto para viticultores como para los vinicultores, una nueva metodología creada en Portugal y, desde 2019, reconocida por la OIV mediante una resolución unánime adoptada por todos los Estados miembros. Este reconocimiento hizo que la metodología estuviera accesible a nivel mundial, lo que abrió el camino para una conservación global de la diversidad original de las antiguas variedades de vid en los viñedos de todo el mundo. Consultar la resolución OIV-VITI 564B-2019

Al final de la visita, se pudo apreciar el resultado del trabajo desarrollado por el centro, con una cata de vinos elaborados de manera experimental a partir de variedades portuguesas poco conocidas. La cata fue guiada por António Graça, secretario del Grupo de expertos ENVIRO de la OIV, quien representa a Sogrape en PORVID. Entre los vinos que se cataron se encuentran algunos elaborados con sercialinho, tinta francisca y touriga fêmea, variedades que, según Graça, “podrían estar extintas en la actualidad si este trabajo de conservación no se hubiese iniciado hace 40 años”.
Pau Roca agradeció la visita y la presentación del proyecto, y señaló que “en este tipo de enfoque para la conservación de la biodiversidad y la comprensión de la naturaleza reside el futuro de la vitivinicultura mundial”.
El director general de la OIV concluyó felicitando a los responsables por los resultados ya visibles y agradeciendo por la implicación de la OIV en su difusión a nivel mundial.

*Acerca de Porvid
PORVID es una asociación sin fines de lucro creada en 2009 con el objetivo de conservar y añadir valor a partir de la diversidad genética y las poblaciones de vid salvaje. En 2010, el Ministerio de Agricultura de Portugal firmó un protocolo con PORVID para la creación del Centro Experimental para la Conservación de la Variabilidad de las Vides Autóctonas y lo puso bajo su dirección por un periodo de 50 años. Integrada por un ayuntamiento, institutos públicos, universidades, asociaciones técnicas, empresas privadas y emprendedores independientes, PORVID investiga y recolecta vides en peligro de extinción de antiguos viñedos, dando prioridad a aquellas marcadas para ser arrancadas. A continuación, las conserva en colecciones en función de la diversidad de cada variedad que finalmente se transforman en objeto de estudio. El conocimiento generado por estos estudios se transforma en la base para las selecciones policlonales, lo que permite a los viticultores plantar vides que crean una sinergia entre la rentabilidad económica, la resiliencia y la sostenibilidad. Tras haber publicado un corpus relevante de artículos científicos, PORVID también apoya las iniciativas de conservación de la diversidad más allá de las fronteras de Portugal.

En la actualidad, se reconoce que los recursos hídricos, tanto a nivel mundial, como regional y local, están sometidos a una fuerte presión. El uso sostenible del agua no solo se ha convertido en un imperativo social, medioambiental, industrial y empresarial en todo el mundo, sino también en una política fundamental para muchos gobiernos, industrias y entidades comerciales. Cada vez más, la licencia social estará supeditada a la solidez de la reputación ambiental de todos los actores de la cadena de suministro, teniendo al uso sostenible del agua como eje central.
Muchas superficies de viñedos en regiones semiáridas o áridas de desarrollo más reciente registran precipitaciones anuales que impiden un uso confiable de los sistemas vitivinícolas modernos. Al mismo tiempo, en otros sistemas establecidos desde hace tiempo, la cantidad y la fiabilidad de las precipitaciones se ha vuelto inadecuada, lo que dificulta la satisfacción de las demandas de la cadena de suministro, tanto en términos de calidad como del propio abastecimiento.
Por ello, los sistemas de producción se han diferenciado y adaptado aún más en función de las condiciones locales y la disponibilidad de recursos, incluida el agua, informados por la experiencia y la I+D relevante, y de acuerdo con los requisitos impuestos por los mercados en constante evolución.

En este sentido, el documento de experiencia colectiva “Sustainable Use of Water in Winegrape Vineyards” (Uso sostenible del agua en los viñedos de uva de vinificación) pretende esbozar principios fundamentales y universalmente relevantes, específicos para el cultivo de la uva destinada a la producción de vino, teniendo en cuenta que la variabilidad en los recursos regionales y en las condiciones ambientales, las características del sitio y las circunstancias de cada emprendimiento pueden ser sustanciales, por lo que requieren una adaptación en la práctica que atienda las circunstancias individuales.
El documento ha sido redactado por el Grupo de expertos “Protección de la Vid y Técnicas Vitícolas” (PROTEC) de la Comisión “Viticultura” y revisado por otras comisiones de la OIV.*
Organigrama del Comité Científico y Técnico de la OIV.
Este documento se encuentra disponible de manera gratuita aquí [EN]
Otro paso hacia la sostenibilidad
En el año 2018, la OIV adoptó la Resolución OIV-VITI 569-2018, Protocolo de la OIV para el uso sostenible del agua en la viticultura, cuyo principal objetivo es definir buenas prácticas de gestión hídrica basadas en los principios de sostenibilidad establecidos en la Resolución OIV-CST 518-2016, Principios generales de la OIV para una vitivinicultura sostenible: aspectos medioambientales, sociales, económicos y culturales.
La OIV, consciente de que esta resolución debía ir acompañada de un documento que detalle ciertos aspectos técnicos y científicos, decidió elaborar un documento de experiencia colectiva dentro del Grupo de expertos PROTEC, para que sirva de herramienta de referencia y orientación para el sector respecto del uso sostenible del agua. Asimismo, el documento busca dar respuesta a los objetivos del Plan Estratégico 2020-2024 de la OIV; en particular, por lo que respecta al eje 1, “Fomentar la vitivinicultura respetuosa con el medio ambiente”, y sus incisos B y C: “Mejorar la eficacia ambiental” y “Preservar los recursos naturales”, respectivamente.

*Los documentos de experiencia colectiva de la OIV no siguen el procedimiento de instrucción de resoluciones por etapas y no tienen la consideración de resolución de la OIV. Solo las resoluciones aprobadas por los Estados miembros de la OIV tienen carácter oficial.

Las ciencias de la vid estarán en el centro de la atención del escenario vitivinícola mundial del 6 al 10 de septiembre de 2021 en Alcalá de Henares, Madrid (España), para celebrar nuevamente la primera edición del curso internacional de ampelografía de la OIV.

Del 6 al 10 de septiembre de 2021, la colección de variedades de vid de “El Encín” acogerá a profesores nacionales e internacionales de renombre durante los cinco días de este curso presencial teórico y práctico, que permitirá a los participantes profundizar, actualizar y/o realizar intercambios sobre sus conocimientos en materia de ampelografía. Un enfoque práctico permitirá una identificación clara y precisa de las variedades de vid en el terreno, ofreciendo todas las claves para reconocerlas.
¡Las plazas son limitadas y hay tiempo para inscribirse al curso hasta el 31 de julio 2021! Para inscribirte, envía un correo electrónico a oivampelography@oiv.int
Aquí, información completa y programa detallado

En el Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos, la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) tiene como objetivo atraer la atención hacia las acciones de sus 48 Estados miembros, como también promover el sector vitivinícola como impulsor de buenas prácticas y del sistema alimentario sostenible.
La ciencia desempeña un papel fundamental en la inocuidad alimentaria. Como referencia científica y técnica para el mundo de la vid y el vino, la OIV se encuentra trabajando con otras organizaciones intergubernamentales sobre el tema de este año: “Alimentos inocuos ahora para un mañana saludable”.
Los consumidores en el centro de la atención de la OIV
La inocuidad de los alimentos requiere que todos los actores del sector se comprometan, dentro de sus incumbencias, con mantener altos niveles de calidad de los alimentos y con el objetivo de brindar respuestas a las expectativas y preocupaciones de los consumidores.
En este marco, la OIV desarrolla normas de producción, técnicas y métodos de análisis para garantizar la identidad y autenticidad de los productos vitivinícolas.
Una de las misiones principales de la OIV es contribuir a la protección de la salud del consumidor y la inocuidad de los productos. El Grupo de expertos “Seguridad Alimentaria” de la Comisión “Seguridad y Salud”, es el responsable de esta tarea. Este Grupo desarrolla evaluaciones de la inocuidad y recomendaciones sobre los tratamientos, los procesos y las prácticas relacionados con el vino, como también sobre la identificación de los riesgos para trabajadores y consumidores. Actualmente, el Grupo está presentando numerosos informes científicos sobre la evaluación de la inocuidad de los diferentes elementos presentes en el vino, como aluminio, cadmio y zinc. Se han publicado tres documentos de experiencia de la OIV sobre la evaluación del plomo, los sulfitos y el arsénico respectivamente.
Consulte los documentos aquí [EN]
Lead in Wine: a review [El plomo en el vino: una reseña]
SO2 and wine: a review [El SO2 y el vino: una reseña]
Arsenic and wine: a review [El arsénico y el vino: una reseña]
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Consenso entre la OIV y el Codex sobre las propuestas de límite de plomo
Cooperación entre la OIV y el Codex Alimentarius sobre los retos emergentes
La necesidad de una cooperación internacional
Para garantizar la inocuidad alimentaria, se requiere de la cooperación internacional. La OIV colabora estrechamente con otros organismos intergubernamentales, como el Codex Alimentarius, la FAO y la OMS. Cada uno de ellos aporta su propia especialización para lograr una visión global de la inocuidad alimentaria.
Un ejemplo reciente es la aprobación de los mismos límites de plomo para los vinos y los vinos fortificados/de licor entre la OIV y el Codex Alimentarius para garantizar la coherencia en las normas y en el comercio internacional. Es una fortuna que el Codex pueda confiar en la OIV como organismo intergubernamental de carácter técnico y científico de referencia en el sector vitivinícola.
La reciprocidad de la información sobre inocuidad alimentaria y colaboración interdisciplinaria son dos pilares para alcanzar un sistema agroalimentario más resiliente y sostenible. Más información sobre la cooperación entre la FAO y la OIV, aquí.
Un compromiso con la sostenibilidad
El papel de la OIV en la producción de alimentos saludables y sostenibles es doble: por un lado, se basa en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas; y por el otro, en el principio de la sostenibilidad.
El Plan Estratégico 2020-2024 y sus objetivos estratégicos atienden a los distintos desafíos a los que se enfrenta el sector vitivinícola internacional y a la voluntad de incorporar los ODS, incluidos en la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, a los trabajos de la Organización. La OIV está comprometida con 13 de los 17 ODS y ayuda a sus miembros a aplicarlos en los ámbitos relacionados con su mandato de velar por la estabilidad financiera y el crecimiento económico sostenible e inclusivo.
La inocuidad alimentaria es fundamental para mejorar la sostenibilidad de los sistemas alimentarios y erradicar el hambre y la desnutrición, en línea con los ODS.
Asimismo, la OIV emprendió un largo trabajo de consenso para conseguir una definición de sostenibilidad (2004) y una Guía de la OIV de aplicación de los principios de la vitivinicultura sostenible (2020). La OIV cree que toda organización colectiva del sector vitivinícola debería facilitar la difusión de una cultura de gestión integral y estimular el desarrollo de redes locales comprometidas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Todas estas herramientas con fundamento científico están concebidas para desarrollar soluciones innovadoras, integrales y factibles para la cadena alimentaria.
Para más información, contactar con Barbara Iasiello, jefa de la Unidad “Seguridad y Salud” de la OIV, en el correo sanco@oiv.int